EL LABRADOR CIEGO
En la aldea de Castrotierra vivía un labrador ciego que había perdido la vista en su niñez probablemente a causa de la enfermedad del sarampión. Dicha patología y su consecuencia: la pérdida de visión, una desgracia para cualquier persona, le sobrevinieron mas o menos a principios del siglo XX. A pesar de esta minusvalía física, no se dejó amilanar por tal impedimento ni se desmoralizó, ya que realizaba con cuidado y eficacia casi todas las labores del campo: podaba las viñas, trillaba sobre un trillo tirado por caballos, atendía al ganado y elaboraba vino en su bodega, excavada en la colina sur de "el castillo" . Al semejanza de cualquier agricultor local, cuando llegaban las primeras lluvias de otoño llevaba a cabo la siembra. En invierno, por lo general, se paralizaban muchas tareas agrícolas. Ya en plena estación primaveral, este labrador afincado en Castrotierra se dedicaba a arreglar las viñas haciendo uso de un "zoleto". El estío era el tiempo de recolec...