LA CENDERA

 Como vimos, una de las funciones del Consejo era "llamar a cendera" ante la necesidad de mejoras en el camino y regueras aprovechando los descansos en las tareas agrícolas , los vecinos se reunían para realizar  estos trabajos comunales. Normalmente se hacían por San Juan. Existía Obligación de acudir por parte de todos los vecinos, menos los mayores de 60 años, los criados y pastores ; además cada uno tenia que llevar sus propias herramientas. Despues del trabajo los particulares solían tener una merienda y se repartía vino entre los asistentes. 

La Vecera

Etimológicamente la palabra vecera viene de "vez", e indica que se ha de ejercer por turnos algún cometido del Consejo en este caso se trataba del cuidado de una manada del ganado. Esta necesidad surge como consecuencia de la existencia   muchas caballerías en la casa, sobre todo mulas y burros, ganado vacuno en menor medida. Con el fin de aprovechar los pastos y rastrojos, se encontraba un guarda   que ayudado por sus hijos cuidaba los animales. para reunir el ganado en la plaza del pueblo, se tocaba un cuerno por las calles, y lo mismo se hacía cuando estos regresaban a casa. Si alguna de las caballerías se escapaba y pacía en algún lugar sembrado, el guarda del campo se encargaba de entregarla a su dueño, previo pago de la multa correspondiente. Hasta 1932, fecha en que se roturaron los valles, la vecera duraba desde mediados de mayo hasta el uno de enero. A partir de ese año duraba desde mediados de agosto hasta el uno de octubre.


Los Quintos

Como venia siendo tradicional en todos los sitios, en el mes de febrero tenia lugar en el ayuntamiento el "tallamiento" de los mozos en edad de prestar el servicio militar.  Había una costumbre ese día, que recibía el nombre de "sacar los torresnos", y que consistía en lo siguiente. Los quintos, ataviados con collares de esquilas sujetas a la cintura, anunciaban su llegada con un ruido infernal. Recorrían  cada una de las casas , con el fin de recoger en una talega los huevos que gentilmente les entregaban  las amas de casa.  El quinto de mayor de edad era el encargado de llevar una tralla, como símbolo de autoridad y de hombría, cualidades propias de una institución para la que estaban prestos a ingresar . No podía faltar obviamente la bota de vino para alegrar el festejo. Durante tres o más días los quintos festejaban por todo lo alto dicho acontecimiento, y no iban a dormir a casa . 

Los huevos recogidos se vendían posteriormente, y con el dinero obtenido se sufragaban todos los gastos de esos días  se reunían en alguna casa o pajar deshabitado donde comían y dormían, con la sola ayuda de una cocinera que les prestaba la comida. Se trataba de un pequeño ensayo de la vida que les esperaba durante varios meses. Al finalizar la tarde acudían todos los mozos y mozas al salón para bailar, al principio amenizados con un "manubrio" y posteriormente con tocadiscos. Antes de la Guerra Civil. se tallaba a los quintos en el mes de febrero, pero durante la misma no se tallaba y en los años de la pos guerra (desde 1942 hasta 1947) se hacía en los meses de Mayo y Agosto y a partir de 1948 se volvió a tallar en el mes de Febrero.

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