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Mostrando entradas de julio, 2023

COMIDAS

Por lo que respecta a los hábitos alimenticios, en buena parte de los hogares de Castrotierra se comía cocido a menudo, casi diariamente, un cocido, compuesto por garbanzos, chorizo, carne de oveja y tocino. Estos alimentos, por consiguiente, constituían la dieta básica de muchas familias castroterrenses. El pescado que tomaban era transportado en camiones o carros de particulares hasta el pueblo. Un vecino bastante mayor de la localidad recuerda el detalle de que uno de aquellos vendedores ambulantes de pescado era cojo y traía su mercancía en carro desde el Burgo Ranero. El pan se elaboraba en el horno que existía en casi todas las casas de Castrotierra. Normalmente no se desayunaba un tazón de leche sino sopas bien calientes. El primer plato durante las comidas era con frecuencia sopa elaborada con caldo de cocido. A veces se comía ancas de rana cazadas a mano en el riachuelo del valle por la noche. Los pichones del palomar que se hacían artesanalmente en algunas casas iba a parar a...

GAMONES

Los gamones o gamonetas son plantas silvestres parecidas a los ajos que se usaban en Castrotierra como una especie de antorcha dentro de las casas. Estas plantas-antorcha fueron utilizadas antes de la llegada de la electricidad, pero también después del uso generalizado de las bombillas, ya que era una forma de iluminación gratuita, abundante y al alcance de todos. La planta de la gamoneta tiene hojas en la parte inferior del tallo. Este es de color grisáceo y asciende verticalmente como si fuese una vara de madera. Precisamente el tallo alargado de la planta, de un metro de altura aproximadamente y con un grosor similar al de un bastón, era el que se prendía con una cerilla o atizándole con el fuelle, tras aproximar uno de sus extremos al fuego de la lumbre. La llama que se producía entonces duraba varios minutos. Los gamones crecían en cualquier parte en medio del campo. Los habitantes de Castrotierra los arrancaban del suelo, quitaban las hojas y los llevaban hasta su casa. Luego, l...

LAS CABAÑUELAS

Algún anciano del pueblo todavía se acuerda de las cabañuelas, un método de predicción del tiempo atmosférico usado por los campesinos y todavía vigente en ciertos lugares de España. Este método, que tiene sus antecedentes remotos en el ceremonial del Akitu, año nuevo babilónico, consistía a grandes rasgos en tomar como referencia la primera quincena de agosto, relacionando cada día con un mes del año, de tal manera que la llave del año era el 1 de agosto y, a continuación, el tiempo que hiciera el 2 de agosto se correspondía con el clima de enero del año siguiente, el del 3 de agosto con febrero, etc. Para ajustar este pronóstico del clima se tenían en cuenta diversos factores: la procedencia del viento, las veces que llueva y otras observaciones.  

LA LECTURA PÚBLICA DE LA PRENSA

En el primer tercio del siglo XX extensas capas de la población en España carecían de una adecuada instrucción básica en lo que se refiere a lectura y escritura. Por tanto, no debe causar extrañeza que hubiera personas en Castrotierra con dificultades para poder leer los periódicos y las revistas. Con el fin de superar esta limitación, de noche, en determinadas casas y a la luz de un candil, un vecino (generalmente alguien que había aprendido la técnica de la lectura de forma autodidacta) se encargaba de leer en voz alta las noticias más destacadas de los periódicos para quienes no sabían leer bien. Los periódicos llegaban al pueblo por diversos canales de un modo informal. Con bastante frecuencia, un tratante de ganado que vivía en Castrotierra llevaba al pueblo revistas y otras publicaciones periódicas que había ido encontrando en los pueblos y ciudades de visita obligada para él por motivos laborales. A través de la lectura en voz alta de la prensa en aquellas reuniones nocturnas, l...

LAS BODAS

En "Recuerdos de antiguas costumbres. Castrotierra de Valmadrigal", un escrito de trece páginas realizado en 1995 y que circula en fotocopias por el pueblo, su autor, Tomás Lozano Rodríguez, hijo del pueblo, donde vivió hasta los cuarenta años, describe detalladamente como eran las bodas en Castrotierra: "El día de Pascua se terminaba la prohibición del baile y también del ayuno. Ese día nos daban la Pascua con algunos dulces caseros y se abrían las velaciones. Por eso, casi todos los años, en esa fecha, salían novios algunas parejas. Podían ser los dos del pueblo o uno del pueblo y otro forastero. La primera velación solía ser en casa de la novia y la segunda en casa del novio. Normalmente eran tres velaciones. A la salida de misa se le deba la enhorabuena al novio y éste te entregaba un cigarrillo. Con el novio iba el acompañante, que solía ser un hermano, primo o amigo del novio. A la novia iban a darle la enhorabuena a su casa los familiares y las mozas amigas y ella...

EL PASEO POR LAS ERAS

En las fiestas más señeras y principales de Castrotierra, San Pedro y San Marcos (ambos patrones de la localidad), se organizaban bailes aderezados con alegre música y los mozos, como cabía esperar, sacaban a bailar a las chicas. Los chicos que querían conocer mejor a una joven, charlar con ella y cortejarla, tras bailar con ella, la invitaban amablemente a dar un paseo por las eras, que como nos  muestran fotos antiguas en blanco y negro, en el pasado estaban formadas por una amplísima explanada diáfana y completamente libre de naves agrícolas y chalets, como vemos hoy día.  Después regresaban ambos al lugar del baile. Si el chico seguía teniendo interés en la joven, volvía a pedirle que bailara con él y, si así lo decidían, a continuación, daban otro paseo por las eras. Así, unas cuantas veces. Pasear juntos por las eras propiciaba que los jóvenes de ambos géneros se conocieran mejor y constituía una manera de dar comienzo a una relación de noviazgo.  

BAILE Y MÚSICA EN LAS CALLES

  Antes de que hubiera radios y tocadiscos al alcance de la mayoría, se organizaban bailes espontáneamente en medio de las calles del pueblo.  Uno de los más concurridos se situaba frente a una casa que había a la entrada del pueblo. "Francisco", el dueño de la casa tocaba el acordeón en plena calle para amenizar el baile, acompañado por "Argimiro", que tocaba otro acordeón. Este baile, que se organizaba por las tardes, una vez cumplidas las tareas propias del trabajo, atraía sobre todo a gente joven. Llegaban a reunirse allí unos cincuenta jóvenes dispuestos a pasárselo bien bailando. Cerca de la casa de "Ceferina", ya al final de la calle San Marcos tenía lugar de vez en cuando otro baile al aire libre. Posteriormente se abrió un salón de baile también en la vía pública de San Marcos regentado por "Santiaguillo", que además funcionaba como bar. "Santiago" tocaba el organillo* en el establecimiento de su propiedad y las parejas se anim...

SUERTES Y QUIÑONES

Sin excepción, todos los habitantes de Castrotierra mayores de veintiún años y con domicilio permanente en el pueblo tenían derecha a recibir una parte de los terrenos comunales para su cultivo durante seis años. Para poder participar en la adquisición de "suertes" y "quiñones" a los forasteros se les exigía un mínimo de dos años de residencia permanente en el pueblo. El alcalde nombraba una junta formada por cuatro o cinco vecinos responsables de llevar a cabo el reparto. Las personas elegidas para la junta no debían pertenecer a la familia. Parece ser que la distribución entre los vecinos se realizaba después de la época de siega, ya finalizado el verano, en septiembre. La gran extensión de terrenos, parcelas y tierras pertenecientes al común en Castrotierra -una parte de ellas proveniente de la rotulación de monte ocupado por matorrales y encinas- se dividía en porciones de diversos tamaños llamadas "suertes" y "quiñones". Las suertes eran más...

EL "ANTRUIDO"

Durante el transcurso del alegre "antruido" o carnaval, denominado en otros lugares de la geografía española: antroido o antruejo, la chiquillería recorría el pueblo, como una centella, armando un estruendoso bullicio, y llamando a todas las puertas con el  fin de pedir el aguinaldo: queso, chorizo frito, tortilla, pan, etc.  La comida que se había recogido se ponía más tarde en común durante una merienda que se celebraba en las eras. El vino lo proporcionaba el alcalde, que era llevado a hombros hasta su bodega entre vítores. Más valía dar las viandas para la merienda del "antruído" a través de la ventana. Si se entregaban por la puerta , existía el riesgo cierto de que los chicos entraran en el domicilio y llevaran a cabo travesuras como, por ejemplo, esparcir gran cantidad de paja por el suelo de la vivienda.  La prudencia aconsejaba mantener las puertas cerradas a cal y canto las jornadas de carnaval, porque los muchachos podían irrumpir en casa y, si lo consegu...

LA FIESTA DE SAN ANTÓN

La festividad de San Antón dejó de celebrarse en Castrotierra hace aproximadamente treinta años. No obstante, tras una paciente labor de recopilación de datos, los recuerdos de los ancianos del pueblo han permitido reconstruir por escrito cómo se desarrollaba aquella fiesta en la que los protagonistas principales eran sin duda los animales del pueblo, sus jóvenes dueños y el santo. El día de San Antón unos cuantos jóvenes se presentaban ante la puerta de la iglesia de San Pedro, montados a caballo o en borrico, con más frecuencia a lomos de un borrico, ya que prácticamente todos en la aldea tenían un ejemplar de este animal. Después justo delante de la iglesia, ordenadamente, de uno en uno y sin bajarse en ningún momento de su asno, "echaban el refrán", La letanía dirigida al santo comenzaba así: "Oh glorioso San Antón Santo mío y abogado lo que te vengo a suplicar lo tengo bien estudiado" Acto seguido, los mozos relataban historias ocurridas durante el año, discusi...

EL DOMINGO TORTILLERO

El domingo anterior al de ramos era el Domingo Tortillero en el pueblo, una de las fiestas más populares entre niños y jóvenes. A los niños y niñas de Castrotierra les daban dos o tres huevos y a veces también algunas monedas. La madre de uno de los niños se encargaba de hacer la tortilla y luego salían todos juntos al campo para dar buena cuenta del suculento plato. Así pues, se trataba de una comida campestre en toda regla. Si al pedir tres huevos sólo recibían dos, los niños se las ingeniaban para conseguir un tercer huevo en el "ponedero", sin ser vistos. Normalmente utilizaban dos para la tortilla y el tercero lo vendían con el fin de comprar golosinas y caramelos. Los jóvenes se repartían las tareas del siguiente modo. Las mozas eran las responsables de preparar la tortilla, las "orejas" (unos dulces) y el "chiribí" (caramelo de azúcar tostado). A los mozos por su lado les correspondía pagar la merienda. En algunas ediciones del Domingo Tortillero se...

LA FIESTA DE SAN MARCOS

El 25 de abril se celebraba San Marcos, la fiesta más destacada de Castrotierra. La víspera de ese día, los muchachos salían al encuentro de los tamborileros cuando se aproximaban por los caminos de acceso a Castrotierra. Una vez en el pueblo, los tamborileros dejaban en una casa la borriquilla que transportaba sus enseres e instrumentos musicales y que asimismo les servía como medio de transporte. Uno de los mozos mayores, en colaboración con los más jóvenes, se ocupaba de hacer la lista de los posibles candidatos (se elegían varias casas) para dar comida y alojamiento a los músicos durante los días que duraba la fiesta. Los mozos que estaban de luto por la muerte de algún familiar quedaban exentos de los gastos de la fiesta. Al atardecer, los tamborileros tocaban la arbolada o pasacalles, recorriendo las calles, seguidos de cerca por toda la chiquillería y la juventud del pueblo. Era el preludio de la fiesta. Después se organizaba un baile en el frontón o en las eras y si llovía dent...